Pene demasiado grande
El conducto vaginal es muy elástico: recuerde que, en el momento del parto, es por donde sale el bebé. Por lo tanto, es capaz de acojer cualquier tipo de pene, incluso grande. Para ello, basta con un poco de tacto… y de táctica.
Primero, asegúrese que su compañera está muy excitada, de tal forma que su vagina esté lubrificada. Sobre todo, ¡ No se salte los preliminares ! DedÃqueles incluso más tiempo. Aun con las secreciones vaginales, la penetración puede resultar dolorosa. Utilice entonces un lubrificante, preferentemente un gel soluble en agua.
Escoja las posturas en donde la penetración no sea muy profunda como la postura lateral (de espaldas o de frente), muy agradable y confortable. La postura de Andrómaco (el hombre debajo, la mujer sentada por encima) permite que la mujer contrôle el ritmo y la profundidad de penetración. En cambio, evite la postura del galgo, la cual favorece una mayor profundidad y puede resultar dolorosa para la mujer.
No tenga prisa: comience introduciendo un tercio de su pene, espere un poco a que la vagina se acostumbre, luego penetre progresivamente. Una vez penetrada completamente (o casi), es la hora de comenzar con el vaivén. Evite los frotamientos profundos, bruscos o demasiado rápidos; a no ser que ella se encuentre a gusto o se lo pida. AsÃ, no tiene por qué haber ninguna complicación.












