Consejos para acariciar al hombre
En primer lugar
No se abalance directamente sobre su pene. Bésele y acarÃciele por todo el cuerpo: sobre todo en el interior de los muslos, los testÃculos y la parte inferior del vientre. Puede acostarse al lado de él, aunque ésta no es la posición más cómoda. Póngase delante o encima de él (a horcajadas). Si prefiere estar acostada, utilice un codo para apoyarse.
Movimiento y ritmo
Comience acariciando su pene, hasta ponerlo en erección; sujételo a continuación y realice movimientos de vaivén, imprimiendo siempre un ritmo regular. En cada movimiento, rodee con los dedos la cabeza del pene, aumentando la presión y relajándola cuando descienda.Tenga mucho cuidado, el glande es muy sensible. Espere a que el prepucio esté bien lubrificado (saliva, lubrificante a base de agua), antes de tirar de él.PÃdale que la guÃe, colocando su mano encima de la suya para indicarle qué velocidad prefiere. Pruebe con caricias amplias a lo largo de todo el sexo, o más pequeñas y concentradas en la cabeza del pene. Evite los movimientos demasiado bruscos.
Humidificar correctamente
Recuerde que, si quiere que su caricia resulte agradable, su sexo debe estar bien humidificado (o al contrario, debe estar perfectamente seco). Si no, puede hacerle daño, y seguramente él no se lo dirá. Puede humidificarlo directamente con su boca, o untando sus manos con un poco de saliva. Sin embargo, el movimiento contÃnuo no tardará en secarla; lo mejor es utilizar un gel o una crema lubrificante. AsÃ, su mano le parecerá mucho más suave, y podrá incluso acariciarle el glande (la zona más sensible) directamente con la palma de la mano.
¿Y con la otra mano?
Con ella puede estimular el escroto, cosquillear los pezones, o dar masajes en el periné con la punta de los dedos. También puede sujetar firmemente la base del pene, mientras que la otra mano efectúa el movimiento de vaivén.
El orgasmo
La mayorÃa de los hombres prefieren un movimiento rÃtmico bastante rápido, hasta que comienzan a eyacular. Durante la eyaculación vaya más despacio o detenga el movimiento y sigua sujetando el miembro. Justo después del orgasmo, pene y glande son extremadamente sensibles:¡no toque a nada !
Cambie de técnica
Utilice la técnica de la corbata del notario (o “la cubana” en argot): él masturbará su pene en erección entre sus senos. Si éstos son demasiado pequeños, apriételos uno contra otro, y utilice un lubrificante para no irritar la piel. Él puede acariciar sus senos, mientras que usted utiliza las manos para su propio placer.
Últimos consejos
No lo haga ni demasiado fuerte ni demasiado suave. En general, los hombres con pene pequeño prefieren las caricias suaves, ya que las terminaciones nerviosas están más concentradas. Lo mejor es preguntarle antes qué es lo que prefiere. Sobre todo, mantenga siempre un ritmo regular y no se pare en un mal momento, es decir, demasiado pronto.












